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Investigadora de un sindicato…¿importa la educación?  

Investigadora De Un Sindicato…¿importa La Educación?  

Escribe: Enzo Malán Castro | Diputado por Soriano

En el libro “La Constitución explicada y un poco de humor”  el compañero José Korzeniak  afirma, cuando refiere a la utilidad de las comisiones investigadoras, que son útiles cuando se designan para averiguar la verdad y son “un perdedero de tiempo cuando se designan con fines de escándalo político”.

En este caso el parlamento uruguayo crea una comisión para investigar la justificación de licencias irregulares a los docentes de un sindicato (FENAPES) por parte del Consejo de Secundaria, en el período 2015-2019. Todo esto basado en una supuesta presentación de una constancia que alude a un convenio supuestamente inexistente.

En primer término creo oportuno hacer algunas consideraciones generales sobre  la creación de esta investigadora.

a.      Es improcedente. ¿Por qué? Porque no está en las potestades del parlamento investigar el accionar de un profesor, ni de un sindicato. Por otra parte, sí las investigadoras pueden abarcar los entes autónomos y descentralizados pero para investigar cuestiones presupuestales, electorales o pedirle efectiva cuenta a un ministro de su falta de control. Claramente esta investigadora está fuera de los parámetros que plantea la ley 16698, la que regula las comisiones parlamentarias.

b.      Es la política de este gobierno de coalición, neoliberal y autoritario, horadar la fortaleza de los sindicatos abonando un relato que los presenta como: los que ponen el palo en la rueda a todo avance, los que ocupan cargos de consejeros como delegados de los sindicatos (por eso la LUC los eliminó), los dirigentes sindicales que no trabajan, que gozan de licencia sindical para estar en la casa tomando mate… de vagos, etc, etc. Esta investigadora está en ese marco, en el marco de una ideología que busca desarticular las organizaciones sindicales de los trabajadores.

c.      Es claramente inoportuna. El oficialismo si realmente está preocupado por las faltas de un profesor en 2016 y 2017, debería preocuparse por el ahora y hacerse cargo de las consecuencias que la pandemia traerá en déficit de aprendizajes y nutricionales de los alumnos, en los problemas de salud mental producto de la casi nula interacción con pares, entre otros temas. Trabajar hasta diciembre en esta investigadora, dedicar horas y horas a una investigación, y que por otra parte la ANEP está llevando adelante  una investigación administrativa para aclarecer los hechos, es claramente un perdedero de tiempo.  

Dicho esto, creemos importante señalar que si hubo, hay o habrá algún docente, o funcionario público que equivocó los procederes, cometió delito o llega tarde a su labor, es el propio organismo quien tiene competencia para observar, corregir, sancionar y hasta expulsar, según el caso. Y en eso estamos de acuerdo, si un docente comete irregularidades o delitos debe ser sancionado según lo prevé el estatuto del docente y en todo caso la justica, y por tanto con todas las garantías del debido proceso.  Que quede claro, el FA no defiende malos funcionarios.

Concretamente referido a las sesiones que hemos tenido (tres) me parece importante destacar algunos elementos importantes que en definitiva confirman las consideraciones antes hechas. La comisión se conforma con cuatro diputados oficialistas y tres de la oposición. Hemos debido enfrentar cierta prepotencia y que desde un pedestal de soberbia nos quieran decir cómo preguntar y en algún caso pretender que no repreguntáramos, amenazándonos con censura… Hemos tenido que afrontar también actitudes de destrato basado en género contra nuestra compañera Lilián Galán, que terminaron en una “cuestión dºe fueros” presentada en el plenario de la cámara y que el oficialismo se negó a votar.

En este clima de trabajo han comparecido dos personas: la actual directora general de secundaria y la ex directora del liceo de San José. Después de estas comparecencias creo que  podemos llegar a dos conclusiones:

1.      No tenían nada y lo salieron a buscar ahora. Es decir, dijeron que había una lista de profesores que faltaban justificando irregularmente. No presentaron nunca esa larga lista. Ahora esta jerarca, haciendo mandados al oficialismo que representa, los sale a pedir, informalmente y luego formalmente (Resol. N°2445, del 28/06/21). Recién ahí empezó a pedir constancias y solicita la remisión urgente de los mismos… Generando en los liceos una suerte de caza de brujas… Claramente buscando la persecución y generando cierta preocupación en los docentes sindicalizados.

2.      La ex directora fue quien inició estas denuncias de faltas de un profesor  en el 2016 y 2017… pero fue la misma que le justificó las inasistencias en 2016 (pudiendo haberlo no hecho) y luego lo  calificó como excelente… también aceptó que recuperara horas y le pidió que reorganizara esa recuperación en su liceo… Es decir, todo quedó bajo la supervisión y aval de la dirección… que después termina denunciándolo. Es raro.

Conclusiones finales. 

Estamos representando al FA en una comisión que creemos desde su concepción nace improcedente e inoportuna. Se desarrolla en un clima hostil, y hasta el momento solo podemos decir que su objetivo el escándalo político buscando desacreditar el instrumento de los trabajadores, el sindicato, y pegarle al anterior gobierno.

Sin duda un perdedero de tiempo, propio de quienes quieren generar humo para no hacerse cargo de los verdaderos y reales problemas que hoy, pandemia mediante y pos pandemia, le estallan a la educación en el Uruguay.

Series de entrada: El Sol Nº 17 - julio 2021
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