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Frente Futuro

Frente Futuro

DOCUMENTO INICIAL

Nuestro país se encuentra en una encrucijada histórica. El dilema es entre un proyecto de sociedad más justa, libre y solidaria y un modelo excluyente y concentrador, como el que ya ha padecido Uruguay y que hoy está vigente en países hermanos.

La causa de la dignidad humana, la democracia y la igualdad nos reclama una actitud militante y autocrítica, que ponga en valor las conquistas logradas y a su vez repare errores u omisiones, transformándonos a nosotros mismos.

En ese camino, las organizaciones que suscribimos este documento, convencidas de que nuestro Frente Amplio es la herramienta política para avanzar en estos objetivos, hemos decidido conformar un espacio de encuentro en el que respetando y valorando nuestras respectivas identidades, asumamos el compromiso común de promover nuevas formas de hacer política que esperamos puedan contribuir a ese Frente del futuro, pensado en y desde la sociedad.

Esta coordinación política, que pretende anteponer el proyecto colectivo a intereses personales, sectoriales y electoralistas, es un espacio abierto que además se expresará en la próxima elección de octubre, en un sublema técnico.

En el marco del programa común de nuestro Frente Amplio, los partidos y sectores abajo firmantes, con la mirada puesta en primer lugar en las injusticias que todavía persisten en nuestra sociedad, nos comprometemos con los siguientes pilares y énfasis:

  1. Una nueva democracia, más profunda, amplia y plena, donde la dignidad humana le gane terreno a las lógicas capitalistas de mercantilización y acumulación en pocas manos. Avanzar en esta agenda, que concibe a la democracia como un sistema de vida que abarca lo político, pero también lo económico, social y cultural, implica comprometernos aún más con la redistribución efectiva del poder y la riqueza en el país, transformando relaciones sociales, apostando a la socialización y descentralización de los factores que nos permitan seguir construyendo una nueva realidad, donde quepamos todas y todos. El futuro es una construcción social, queremos que sea libre, deliberada, auténticamente democrática.
  2. Una nueva forma de hacer política, comprometida radicalmente con la ética del cambio social y basada en la construcción desde la sociedad, con la escucha puesta en la gente y sus organizaciones, impulsando lógicas más horizontales y comunitarias que pongan en diálogo diversos saberes y luchas. Este enfoque nos compromete también con las necesarias transformaciones institucionales que apunten a democratizar más el Estado y a garantizar la plena transparencia y una mayor participación ciudadana.
  3. Un país que destierre la impunidad y de un salto en calidad en materia de memoria, verdad y justicia, construyendo verdaderas políticas públicas destinadas a esclarecer y reparar las violaciones a los derechos humanos en el marco del Terrorismo de Estado, así como a superar los obstáculos legales, jurídicos y políticos que no nos permiten avanzar.
  4. Una sociedad menos violenta, más solidaria, y más inteligente, donde la cultura del diálogo destierre a la cultura de la fuerza y la imposición, y la cultura de la cooperación sea más importante que el incentivo a la competencia. Una sociedad donde exista corresponsabilidad en la reproducción material de la vida cotidiana y en la vida familiar. Una sociedad donde la educación sea el centro de todas nuestras preocupaciones, no apenas para hacer más competitiva la fuerza de trabajo, sino para educar en la libertad, la conciencia crítica y el respeto a la dignidad y los derechos de todas las personas.
  5. Una sociedad donde las relaciones entre mujeres y varones estén signadas por la igualdad real, superando lógicas patriarcales y machistas. Una sociedad que asegure autonomía económica a las mujeres, que luche por la igualdad salarial y de oportunidades, que erradique la violencia de género y que asegure la igualdad política de hombres y mujeres en el ejercicio del poder y las responsabilidades. Una sociedad que se reconozca plural en su apoyo a todos los arreglos familiares y a las identidades de género, y que valore y respete todas las diversidades.
  6. Una matriz de producción pensada desde las y los trabajadores, donde los proyectos de economía social y solidaria tengan un lugar central y la negociación colectiva se potencie. En este camino la formación y la cooperación entre trabajadoras y trabajadores, así como entre pequeños y medianos productores, nos permitirá afrontar los desafíos de los cambios globales en el mundo del trabajo avanzando en derechos, salarios y condiciones laborales. La incorporación de conocimiento, tecnología e innovación, en el marco de un proyecto orientado a la generación y distribución justa de la riqueza y a la reducción de las asimetrías territoriales dentro del país, nos hará menos dependientes, apostando a la diversificación productiva y al desarrollo de capacidades nacionales y regionales.
  7. Una sociedad sin fragmentaciones, que supere las distintas formas de segregación todavía existentes, favoreciendo el acceso universal a los bienes y servicios socialmente producidos, y generando hábitats que fomenten la integración social. Este desafío implica poner el derecho a la ciudad y al territorio en el centro de todos los derechos, y asegurar que no haya gente sin casas ni casas sin gente.
  8. Un país ambientalmente justo, que incorpore a todas sus ecuaciones económicas la responsabilidad ambiental con las próximas generaciones. Un país cuya matriz de desarrollo esté basada en la sustentabilidad, y donde el cuidado de la vida y los ecosistemas sea tarea prioritaria. Necesitamos desarrollar una economía verde y circular, y estamos convencidos que Uruguay puede y debe ser un ejemplo mundial en la materia, como lo es en otras cosas.
  9. Una mirada comprometida con la lucha contra cualquier tipo de colonización, que apueste a la autodeterminación, la integración y la soberanía de los pueblos. En un mundo donde el poder transnacional dominante se acrecienta y cambia rápidamente su configuración, el compromiso con un horizonte democrático exige una decidida voluntad política de poner en el centro al ser humano y sus formas libres de organización social y política, particularmente en los países más dependientes como los de nuestra región.
  10. Un Frente Amplio más participativo y plural, que potencie su democracia interna y su vocación histórica de ser unidad de lo diverso, que asuma a las nuevas generaciones como protagonistas de la vida política en todos los niveles, que afirme el papel de la militancia hecha desde el territorio, la cercanía y en los movimiento sociales, construyendo desde allí las principales líneas de su accionar, renovando y recreando genuinamente el proyecto de transformación.

La Huella de Seregni, 21 de agosto de 2019.

5005

Casa Grande 

Corriente de Izquierda

Izquierda Abierta

Movimiento Alternativa Socialista 

PAÍS 52 

Partido Obrero Revolucionario 

Partido Socialista de Uruguay

 

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