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EL PARTIDO SOCIALISTA DENUNCIA UN ATAQUE SISTEMÁTICO DE ACTORES DEL GOBIERNO AL MOVIMIENTO POPULAR

EL PARTIDO SOCIALISTA DENUNCIA UN ATAQUE SISTEMÁTICO DE ACTORES DEL GOBIERNO AL MOVIMIENTO POPULAR

Venimos asistiendo a un fuerte ataque de actores del gobierno a diversas organizaciones del movimiento popular. A un modelo regresivo y concentrador, que busca beneficiar al 1% más rico de la población y que implica el retroceso en conquistas y la caída del salario de las y los trabajadores, se suman normas de talante autoritario votadas en la LUC que afectan derechos colectivos y criminalizan la protesta social. Pero si algo faltaba para corroborar el carácter clasista y burgués de la orientación del actual gobierno hemos visto en estos días el recrudecimiento de una política de estigmatización y agravio a las organizaciones sindicales. 

Queremos decirlo con claridad: la comisión investigadora creada la semana pasada en el Parlamento no tiene por fin dilucidar el usufructo de licencias por parte de un integrante de un sindicato, para eso existen ya ámbitos competentes. La finalidad es otra: intentar ensuciar la imagen de un colectivo, en este caso FENAPES, y sembrar dudas sobre la actividad sindical en general. Esto se confirma con el ataque simultáneo y directo por parte de actores relevantes del gobierno a dirigentes sindicales que ejercen su representación en el marco de las garantías y derechos establecidos en la Constitución y la ley. Estos ataques, que afectan la calidad democrática, deben ser denunciados a las instituciones que a nivel nacional e internacional puedan entender en esta materia.

No es casual que la ofensiva antisindical que denunciamos se concentre en sectores sobre los cuales existen claras intenciones privatizadoras: la educación y las empresas públicas, particularmente ANCAP. Se trata de dos actividades muy defendidas por la sociedad uruguaya como proyectos alternativos al lucro y la mercantilización. FENAPES y FANCAP están en primera línea luchando contra la concentración de poder y la privatización y son un obstáculo para los objetivos del gobierno. En el caso de ANCAP las intenciones de desarticular emprendimientos productivos con efectos sociales y ambientales positivos para el país, ha quedado una vez más de manifiesto en la iniciativa de cierre de ALUR en Belén como lo ha denunciado recientemente la Federación.

Pero el ataque al que nos referimos es global y abarca a otras expresiones del movimiento popular como el movimiento cooperativo. A las decisiones de recortar recursos y demorar procesos en el sector del cooperativismo de vivienda, sobre las que se ha expresado y movilizado la FUCVAM, se suma ahora la amenaza sobre miles de puestos de trabajo de cooperativistas sociales, cuyos convenios están en cuestión por parte de varios organismos del Estado, como ha denunciado la FCPU. 

Las debilidades y fortalezas de las cooperativas sociales han sido y son tema de análisis permanente por parte de las y los cooperativistas y de las organizaciones en las que se nuclean. Desde nuestro punto de vista, y a partir de una lectura autocrítica de las políticas de los gobiernos frenteamplistas, es imprescindible seguir fortaleciendo la cultura y la organización cooperativa, también su gremialidad. A la vez se hace necesario  evitar el uso de instrumentos cooperativos bajo formas que impliquen precarización del trabajo. Lo que no aceptamos es que se utilicen argumentos falaces para desmantelar la organización cooperativa, jugando con la angustia de los trabajadores y trabajadoras, y pretendiendo ponerlos en competencia con empresas de capital, de mucho mayor porte – incluso transnacionales – o exigiendo cambios inmediatos e imposibles.

Desde el Partido Socialista queremos expresar nuestra solidaridad con el movimiento sindical y cooperativo de nuestro país, y con todos los movimientos sociales que vean afectadas sus conquistas y derechos. A su vez, manifestamos nuestra disposición a acompañar el esfuerzo de todas las organizaciones y colectivos atacados por hacer oír su voz, ofreciendo nuestras capacidades políticas, sociales y parlamentarias para contribuir en su defensa frente a cualquier gobierno,sea del signo partidario que sea. Como ya hemos expresado, acompañamos la plataforma del paro general de mañana convocado por el PIT-CNT y también la de la movilización de cooperativistas que se desarrolla en el día de hoy.

La indiferencia frente a los ataques que denunciamos hoy no sólo sería una omisión frente a las organizaciones sociales mencionadas, sino también una forma de complicidad con un proyecto que más temprano que tarde afectará a sectores cada vez más amplios de la ciudadanía deteriorando la convivencia democrática. Esto último queda ya demostrado en la desvalorización y la descalificación por parte de integrantes del gobierno hacia todos y todas quienes pensamos distinto, incluyendo a la comunidad científica, los trabajadores de la salud y a los partidos políticos, a quienes acusan de politizar la discusión sobre decisiones que el propio gobierno ha reivindicado como decisiones políticas.

Frente a esta realidad, que se agrava día a día, no haremos silencio. 

Comité Ejecutivo Nacional, 16 de junio de 2021

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