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A la Nueva Militancia

A La Nueva Militancia

Escribe John Díaz Cortés | Militante social, educador en Proyecto Minga

“Lo que está a medias será completado.

Lo que está torcido, enderezado.

Lo que está vacío, llenado.

Lo que está viejo, renovado…

Queridas amigas y amigos del Partido Socialista, les escribo con la alegría de compartir algunas ideas que me parecen importantes. Déjenme primero presentarme: Soy John, educador en Proyecto Minga. Esa obra social que, en plena pandemia, cumple once años de vida sin dejar de crecer y desarrollarse. Al servicio de las infancias y adolescencias con sus derechos básicos más vulnerados de la ciudad de Las Piedras y alrededores. Uno más en esa hermosa construcción colectiva de tantas y tantos tan distintos, el menos importante. 

De lo viejo, hay tanto escrito, y tan bueno, y tan valiente, que me alcanza con decir que en Uruguay basta con profundizar en el ideario artiguista para saber bastante. Paradójicamente, coincidirán conmigo que en una suerte de alquimia increíble, al leer lo que hay, de lo que pasó antes, entenderemos sobre todo, de lo que falta, y por h o por b nunca llega del todo a aplicarse para que la pública felicidad sea un hecho entre orientales.

 No soy académico, ni pretendo parecerme, me bajé de ese tren hace bastante. Cuando entendí que a la famosa carrera, más de la mitad no podían ni soñar con anotarse, decidí que no quería correrla más, no al menos hasta estar seguro de haber intentado algo para que esas condiciones cambien. Y la “carrera” tuviera más sentido, siendo más justa al menos en alguna parte. 

Lo bueno, de escribir de lo nuevo, es que uno puede aventurarse, y soñar en voz alta. Escribir, siempre es un compromiso, antes y ahora. Porque, siendo sincero, escribir sobre lo nuevo a primera impresión, parece menos importante. Ahora bien…  ¿reel y ribircse ed oicicreje elpmis etse edsed sasoc sal atleuv somad is asap èuQ?   

Exacto, leyeron bien: ¿Qué pasa si damos vuelta las cosas desde este simple ejercicio de escribir y leer? Como en un juego. ¿Rompimos las reglas? Si, es cierto. Aunque sólo un poco. ¿Violamos el código de cómo redactar correctamente un artículo de carácter periodístico? También. Y desde el principio, porque, si nos ponemos técnicos: El epígrafe no está citado, ni fechado. Y dado que efectivamente es uno, la frase entre comillas, por título del artículo asumimos a un destinatario de carta que en este caso, lejos de ser una persona formal, es un idílico, deseado, impersonal, y aún en etapa de gestación: “La Nueva Militancia”. Pero militancia y nueva no son instituciones formales como para mayúsculas al principio de cada palabra che, me dirán.  Pues deberían, responderé yo. 

 ¿Fue tan difícil? Solo al principio. Después, como todo, el órgano, el músculo, el cerebro, si tiene las condiciones, se adapta. ¿Se murió alguien? Nadie. Fue solo un juego, y basta. 

Ahora, si no cambiamos algo, si que mueren, demasiadas, demasiados, en las peores condiciones, y como que nos acostumbramos a la fuerza al descarte, y ya no importa tanto, y ya no duele como debería, y las respuestas nunca son claras, y las justificaciones llueven de manera irresponsable, porque nos olvidamos que quienes viven a diario estas injusticias no entiendan de procesos formales de jurídica, pero sufren  en carne propia cada vez que desde tantos espacios de privilegio y poder se les dice con más o menos palabras: Es lo que te tocó, mejor que vayas acostumbrándote. Porque en todo el continente son millones y millones a los que les pasa. Y Uruguay no escapa a la fórmula letal: Una muerte injusta, producto de una vida indigna, de una enfermedad o causa al menos evitable. Y claro que rompo otra regla y caigo en una aliteración y este párrafo es larguísimo y arrancó sin sangría. ¿Y qué me importa? Si aunque muestren por separado algunas realidades, o ni las muestren, todos en el fondo sabemos que están porque en el fondo, las cosas que hay que cambiar de fondo, no se cambian. Hay que decir, lo que hay que decir, y si suena mal, 

 Y …¿Qué?

Yo les puedo contar, desde mi limitada experiencia, de algunas de las que más me marcaron. Pero no quiero. Porque son cruces que cargo, dolores del alma que después del duelo, no pesan, me formaron y acompañan. Me las preguntan en todo caso en cualquier otra instancia.  Porque son historias de héroes adolescentes que no van a salir en netflix, y nos perdimos muchas veces por cruzar a la vereda de enfrente cuando los veíamos venir en la otra cuadra. 

 Pero les quiero contar solo las de las últimas semanas. 

Porque uno desde este lado, uno se impone contar solo las lindas, y asumir las otras como parte de lo que hay que transformar. Pero también están las otras, que deberían hacer su mayor esfuerzo por entender en su complejidad quienes se supone que ocupan cargos de poder para transformar la realidad. 

Al padre de Jess, un viejo le partió la cabeza con un fierro por usar una porquería que había en la calle, que no estaban usando para enseñarle a manejar. Pero es justo el dueño de la academia de manejo, y ellos no son nadie y respondieron mal a sus primeros insultos, entonces no hay denuncia que valga, no pasa nada.

Dos amigas, fueron a cruzar la ruta,  y para una, a sus 15 años, no hubo milagro posible. Fue embestida por un tipo que se dio a la fuga en su auto y su amiga de 17 aún está grave en un cti de Maldonado. Había leído la noticia, pero me entero hoy que son estudiantes de Cecap, y me duele mucho más. Porque fundamos un Cecap en 2012 y sabemos, generación tras generación de las frustraciones que cargan de su pasaje por el sistema educativo formal esos gurises y los sueños que los traen a volver a animarse de vuelta. 

Un gurí de 14 años muere baleado en tal barrio. Uno más. En las noticias se sabe las calles donde lo hirieron de muerte, la policlínica donde recibió atención, el calibre de las balas, y bastante detalles más. Nada se dice de que era buen estudiante, de que tenía sueños y ganas de salir adelante. 

Tiraron unos tiros en la escuela equis, y la prensa viene y se amontona, y se mete para adentro sin avisar igual que la policía. Unos dicen que tienen que mostrar con imágenes para que la gente conozca la obra y colabore más. Los otros que ellos son la autoridad por sobre la directora. El sindicato también se hizo presente, porque corrió riesgo la vida de una funcionaria. El director de convivencia que llegó último y escuchó una sola campana fue el que se llevó el primer plano, y dijo que no pasó nada, que ya estaba controlado. Y al final, la noticia salió como quisieron, y en nada ayudaron a quienes están todos los días y vuelven con un amor cada vez más comprometido y consciente al lugar. 

Mai, está en la escuela, y se acostó llorando, porque en el barrio san, andan a los tiros hace tres noches , y tres días. Y el primer día los padres pudieron disimular, pero ya al segundo no, y al tercero lloran también juntos, pero separados, porque ellos lloran aparte para que no los escuchen ni vean y el miedo la deje descansar. 

En un centro de estudio, las profes se van dolidas, por primera vez en años faltan de sus carteras plata. Ahora falta en serio, y no se aguantan. En otro pasó lo mismo, el mismo día con 2 celulares. Y entre las charlas que se dan para resolver el problema salta que las gurisas están expuestas a demasiadas violencias, y lo manifiestan, a veces con rebeldía, otras con malos modos que les imponen asumir para poder zafar. Y que la plata, y los celulares faltaron, porque ahora la plata falta de verdad y si es la madre o los hermanos los que están pasando mal, uno no puede mediar. Porque hay parches, pero no respuestas.

Fulano, se cansó de entregar curriculum a todos lados. Todos dicen que no, pero él sabe perfectamente porque no lo llaman: su historia, sus marcas, sus formas, la ropa, el barrio. Y esa gente que no contrata si tiene uno y mil recursos del estado que de una u otra manera lo impulsan a seguir emprendiendo y facturando. Pero el, posta, ¿cuántos recursos tiene para que le den un buen trabajo?

Confirmamos hoy, que la mujer que murió asesinada en un fuego cruzado en ciudad vieja era la mamá de un gurí que pasó por la obra. Entonces, si es la mamá, hay 3 niños más que quedan huérfanos en una situación trágica. Sabemos por las noticias de vuelta, que es cuidacoches, que era “loca pero buena”, que era “cuidacoche”, que su amigo no da declaraciones porque le van a echar “le van culpa a la boca”. Pero no sabemos que murió asesinada el día mismo de su cumpleaños 36, y yo lo sé porque me lo cuenta su hijo entre lágrimas, cuando me dice: “Me mataron a mi madre John, una bala perdida de mierda”. 

La lista sigue, y me obligo a terminarla con una buena: El gurí que quiere ser animador en el oratorio de su barrio, y recibió 6 puñaladas por la espalda por una deuda de 100 pesos que iba a pagar, y cuando pregunté en el grupo del comité si alguien sabía algo, nadie respondió nada, pero cuando otro escribió que estaba “estigmatizando” por escribir “de afuera”, sin saber que estamos acompañando a demasiadas historias iguales todos los días, ahí sí respondieron y todos apoyaban la moción… salió de cti, y sigue con las mismas ganas, y se recupera.  

Y por supuesto que esto se agrava con la LUC, y que el gobierno actual no disimula en mostrarse orgulloso de beneficiar a los más ricos, esa tremenda minoría dueña de tanto. Y que la lucha está en la calle, y es contra la peor cara de la derecha oligárquica. 

Pero la nueva militancia, no precisa ser máster en economía con postgrado en estadística para asumir con rebeldía que en todas estas historias terribles que se venden como noticia todos los días, hay una variante histórica que se mantiene constante, y es que el más pobre siempre lleva la peor parte. Y es peor si es mujer joven de un barrio pobre. 

Y hay que cambiarlo. 

   ¿acitílop al atleuv rad edeup eS? 

Terminó siendo #CompromisoArtiguista la excusa para pensar un fogón grande donde no de todo lo mismo. Porque no puede valer lo mismo la excusa de alguien que ocupa un cargo hace 15 años, que los sueños rotos de una gurisa afro que se ve obligada a dejar su oportunidad y sueño de estar en la escuela de baile del sodre por tener que ir a limpiar casas sin ninguna formalidad y lo haga encima con orgullo para ayudar a su familia. 

No pueden dar lo mismo la carrera del hijo de un parlamentario hace 15 años, que la de una gurisa que se crió sin padre, con un esfuerzo bárbaro de su madre trabajando la mayoría de las horas para darle de comer a todos sus hermanos sola. 

No pueden ser iguales de frías las respuestas que demos a los colectivos de la diversidad ante la falta real de oportunidades laborales que la que les damos a la prensa justificándonos en el derecho adquirido. Por aquello de que los derechos de que tú gozas, si no son para todes por igual, no son derechos, siguen siendo privilegios. Y no deberíamos ni por un minuto olvidarlo.  

¡Se puede! Por eso celebramos con alegría el apoyo del Espacio 2040 en Canelones a la candidatura de Gonzalo. Porque nos hermanan esperanzas y sueños por construir con la dignidad humana como centro inalterable de nuestras prácticas.

Para cumplir de una vez por todas con aquello de Artigas, que es más viejo que el Tao, de quienes deben ser para que las cosas cambien los más privilegiados.

Hasta que el Sol salga por igual en todos lados.

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