Se presentó anoche el libro «Artiguista del siglo XX»

La biografía de un “rebelde” y de un “héroe no violento”

Para el historiador Gerardo Caetano, sin Seregni, el Frente Amplio “no hubiera sobrevivido”.
Se presentó anoche en el salón Dorado de la Intendencia de Montevideo el libro “Seregni, un artiguista del siglo XX”, una biografía sobre el fundador y líder histórico del Frente Amplio escrita por los historiadores Salvador Neves y Gerardo Caetano. El libro, de la editorial Banda Oriental, recorre, paso a paso y de forma documentada y exhaustiva, las distintas facetas de la vida del militar y el político.

Al acto en un salón colmado de asistentes, participaron figuras de todos los partidos políticos; entre otros estuvieron Juan Raúl Ferreira del Partido Nacional, Pablo Mieres del Partido Independiente. Envió una adhesión y un saludo el diputado del Partido Colorado Fernando Amado. También concurrió el presidente del Frente Amplio Javier Miranda, así como seregnistas de la primera hora como Mariano Arana y Alberto Couriel, entre otros.

El politólogo Agustín Canzani y el historiador Gerardo Caetano hicieron uso de la palabra. Canzani dijo que el libro muestra a un hombre de su tiempo en todas sus facetas y dimensiones y un hombre que vivió su vida “intensamente” y que entendía la vida como “una lucha pero fundamentalmente esperanza” y ese mensaje “queda plasmado a lo largo de todo el libro”. También sostuvo que los autores describen a Seregni “como no podría ser de otra manera, como un frenteamplista convencido, convencido que esa era una herramienta política nacida como una cuestión permanente, nacida para permanecer y nacida para crecer y crecer desde la actividad política trascendiendo la cuestión del mero acuerdo electoral”.

Pero también, señaló Canzani, Seregni “estaba convencido de que el país debía avanzar hacia políticas de Estado con el amplio apoyo nacional el más amplio que fuera posible en las áreas estratégicas”. Agregó que Seregni “era un convencido de la primacía de la política por sobre la gestión y por sobre el gobierno” y “creía que el espíritu creador de una persona es estar persiguiendo un sueño, algo que es difícil imaginárselo en boca de un general pero no en boca del general Seregni y consideraba como dicen los autores que la democracia siempre tiene una mañana siguiente”.

Por su parte, Caetano habló del contenido del libro y también del general Seregni y lamentó que hoy pocos políticos incluso del Frente Amplio lo evoquen, aunque con excepciones, entre las cuales, mencionó al actual presidente Javier Miranda y a la senadora Mónica Xavier.

Caetano aclaró que no se trataba de un libro “ofcialista” ni “agiográfico” pero tampoco, “es el libro de un santo, que por suerte el general no lo fue”. Se trata, dijo, de un libro de “una figura excepcional que se merece un libro de historia riguroso como lo mandan las reglas del oficio y como quisimos que así fuera”.

Señaló que el trabajo insumió 6 años de trabajo y estudio y que fueron consultados archivos, tanto del propio Ejército donde revistó Seregni durante 40 años y del Ministerio del Interior, así como artículos de prensa y materiales, algunos inéditos e incluso boletines clandestinos.

“Este libro fue una lucha” reconoce Caetano que agradeció entre otros a la propia familia del general Seregni por aportar documentación y material fotográfico. En uno de los pasajes de su alocución al hacer referencia a sus convicciones democráticas, Caetano afirmó que Seregni “fue tentado muchas veces y sobre todo después de su renuncia (al Ejército) para dar un golpe de estado democrático, entre comillas, y él una y otra vez se resistió porque por allí una y otra vez y hasta el final dijo que por el lado de la violencia, por el lado, que no sea la soberanía popular no hay cambio posible”. Seregni, agregó, “fue antiviolentista, un no violento en tiempos de violentismo”.

Afirmó que Seregni fue “un militar que conocía la guerra” pero “fue un héroe no violento”. También era un “rebelde” que reclamó justificación ante el presidente del entonces Consejo Nacional de Gobierno Alberto Heber, quien no lo saludó en un acto. Señaló que en la construcción del político quien descubrió esa faceta fue Zelmar Michelini.

Afirmó que Seregni “siempre fue batllista” y que los militares “estaban obsesionados con que él era comunista porque, no era anticomunista, y porque leía con mucha apertura y curiosidad los textos del marxismo lenismo” Señaló que en 1971 los tiempos se aceleraron y como político “tuvo que aprender rápido”.

En la campaña para las elecciones de ese año Seregni “no era el lider de la izquierda” pero alcanza el liderazgo “en la transición de los años 72 y 73” como expresión de un colectivo. Porque “él cuando hablaba como presidente del Frente Amplio, no hablaba por sí, hablaba muy diferente a lo que eran sus ideas, pero entendía que la responsabilidad mientras fuera presidente del FA, era buscar, expresar, construir una síntesis, y luego expresarla”.

“Por ejemplo-apuntó Caetano- yo creo que en febrero de 1973 en el seno de la izquierda hubo gravísimos errores, con algunas excepciones, y cuando uno lee los discursos del generalencuentra la dicotonmía oligarquía pueblo, y otras cosas; sin embargo, cuando va a los documentos se encuentra que él sabía bien que detrás de los comunicados 4 y 7 no había nada, sabía bien que no había generales febreristas, pero era la síntesis que expresaba la visión mayoritaria del Frente Amplio y asumió esa responsabilidad”.

Más adelante, Caetano confiesa haber constatado a partir de este trabajo a un “punto clave” sobre Seregni. “Créanme, investigando a fondo, creánme, sin Seregni el Frente Amplio no hubiera sobrevivido a la dictadura, no hubiera sobrevivido a la dolorosísima ruptura del 88 y 89, no hubiera sobrevivido a las confrontaciones de los noventa, no hubiera sobrevivido, no habría Frente Amplio”.

Y por otro lado, señaló que “ las partidas de defunción del Frente Amplio no provinieron solo de los mlitares o de los adversarios, provinieron muchas de ellas desde dentro de filas, y en Seregni hubo una obsesión que era que el Uruguay sin el Frente Amplio era menos Uruguay y era peor Uruguay”.

Seregni

Según Caetano, “Seregni y el seregnismo son valores, es la transformación de una izquierda deliberativa, sectaria, construida en la resistencia que nunca se imaginó lo que significaba gobernar, izquierda con voluntad de acción; es la primacía de la política, del gobierno de la política, incluso sobre la Economía. Es el talante negociador, adentro y afuera pero es también la firmeza una vez forjada una convicción, es el Frente Amplio y su continuidad, es una visión republicana de la democracia, decir lo que se piensa y hacer lo que se dice.Es un sentido de tolerancia y del honor hasta de una cierta elegancia, es el coraje, es la ética

Fuente: La República

3 de octubre 2016